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TERESA PORTELA

Piragüista, Aldán

En el verano del 1991, con tan sólo nueve años, Teresa comienza a practicar piragüismo. En ese momento no se podía imaginar que iba a llegar a ser dos veces campeona del mundo, siete veces campeona de Europa y cinco veces olímpica. Teresa comenzó con un único objetivo: no caerse de la piragua. Era así de sencillo, empezó en el piragüismo sin grandes aspiraciones, tan sólo disfrutar de cada palada, disfrutar del mar y disfrutar de sus amigos, eso era todo. Con mucho trabajo y mucha perseverancia, Teresa comienza a mostrar las cualidades y el potencial de una atleta profesional. 

Entra en el Centro de Tecnificación de Pontevedra con 14 años. Comienza a competir a nivel regional y poco después a nivel nacional. Su implicación en el deporte aumenta y con ello vienen nuevos objetivos y, por supuesto, nuevos sueños. En el 2000 cuando aún se encontraba en la categoría Junior, con tan sólo 18 años, Teresa volaba a Sydney para competir en sus primos juegos. Sin parar de trabajar Teresa atiende a cuatro olimpiadas más, pero no consigue llevarse a casa la deseada medalla. 


Teresa lleva 20 años en la competición cuando empieza a ver como sus competidores dejan el deporte para ser madres, ¿Cuándo es el momento adecuado para formar una familia cuando tienes que competir por una medalla cada cuatro año? Ese nivel físico y esa constancia se verían parados durante nueves meses de embarazo y otros tantos de recuperación, ¿Es posible volver a competir al mismo nivel después del cambio físico que conlleva un embarazo? Emocionalmente, ¿Cómo sobrellevas el estar lejos de tu hija en cada entrenamiento y competición, siendo solo una recién nacida? ¿Se vería obligada a dejar su carrera deportiva? ¿Tendría que reinventarse? ¿Dejaría el deporte sin haber conseguido esa medalla olímpica? Teresa no tenía la respuesta a ninguna de estas preguntas, sólo sabía que si quería ser madre no podía esperar. Y se lo jugó todo . 


En 2014 Teresa da a luz a Naira. Cuatro meses después y con 11 kilos más, Teresa vuelve a entrenar. En año y medio se sube al podio en el campeonato del Mundo de piragüismo. Dándonos una lección a todos, mostrándonos que puedes perseguir tus sueños, puedes ser un deportista de élite, puedes mantener el nivel físico de un atleta olímpico durante más de 28 años, y puedes ser madre y tener una familia. Todo al mismo tiempo. 


Teresa cuenta la historia que muchos de nosotros necesitamos escuchar, una historia sobre la dedicación, la constancia, el esfuerzo sobre humano… Pero también sobre el equilibrio entre los sueños y la familia.